martes, 23 de mayo de 2017

No recuerdo de qué ayer me refería

Ayer leí esto:
"Quizás no queremos soltar lo que nos hace mal porque tenemos la esperanza de que pueda volver a hacernos bien como antes"
La esperanza, esa maldita luz de láser que nos apunta en el pecho, esa que no se pierde y que al final, muchas veces, termina matándonos. Es esa misma que nos hace creer que las cosas serán constantes en nuestra vida, que siempre será así de feliz o que volverá a ser feliz.

martes, 25 de abril de 2017

Sobrevivir

Siempre que viajo en el metro, donde desperdicio 2 horas de mi día se me ocurren muchas historias, muchos comentarios, muchas ideas, que simplemente olvido terminando el viaje, como cuando despiertas de un sueño y no recuerdas nada.
Han sido días difíciles, cada día me pesa más vivir y sobrevivir en esta ciudad.
Crecer se vuelve más difícil y he pensado en mil soluciones, y muchas de esas soluciones implican renunciar a algunas cosas; dinero, tiempo, amor, familia, espacio... no por siempre, pero son sacrificios que debo hacer para poder vivir.

Últimamente he sido bombardeada por ideas de "vive la vida", "trabaja en lo que te gusta", "haz lo que te apasiona y nunca trabajarás", "viaja, etc...
Ideas de los millenials.
El asunto es; ¿Realmente estoy viviendo?
Paso 7 horas en una oficina. Mi rutina es levantarme, bañarme, desayunar, viajar en metro, trabajar, comer, viajar en metro, un "descanso", dormir. 
Lunes a viernes.
Los fines de semana estoy casada de todo y tengo que lavar, limpiar y a veces, cuando la suciedad inunda mi vida, salgo a pasear y pensar que realmente no vivo.
Me canso.
Cuando tenía novio, dormía más tarde, veía películas, platicaba, no era plenamente feliz, pero no estaba sola.
Y aquí viene la siguiente pregunta: ¿Realmente necesito estar con alguien para estar feliz?
Hoy, soltera otra vez, volveré a esa rutina que tenía, a esa metódica vida.
Pero, debo de aprender a vivir sola, a ser feliz conmigo y no creo que sea difícil, he estado durante 2 años sola, aunque muchas veces desperdicié mi tiempo y mi alma con personas que sólo me intoxicaban. Terminé aprendiendo a vivir con lo que era y empezaba a ser feliz... hasta que llegó el segundo Eduardo.
No por ser "El segundo Eduardo" quiere decir que sea un menospreciado. No. Realmente es alguien que ha quedado más en mi corazón que el primero.
En resumen, llegó de la nada, no lo esperaba aunque realmente se estaba tardando, ¿Razón? vive a unos metros de mi departamento y nunca, nunca lo había visto. Estudió la misma ingeniería que yo, en la misma escuela y nunca lo vi. 
El destino nos hizo vivir una vida paralela por muchos años, hasta que decidió juntarnos.
Entonces, ¿Cómo terminé soltera?
Simple, soy una persona que ni yo misma tolero (a veces).





miércoles, 23 de marzo de 2016

No son días

Estoy en un lapso donde ya me vale verga a quién me cojo y a quién no.

lunes, 7 de marzo de 2016

Me pregunto

Por que los Dioses me hicieron tan huevona.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Fuerza de voluntad.

Todos los días me golpeo la mano para no escribirte.

martes, 10 de noviembre de 2015

Y si también pudiera.

Hacerme otro tatuaje, sería en la muñeca derecha, con la frase "A él le vales verga" y así poder leerlo justo antes de enviarte un texto o marcarte.